A las 7 am pude sacarme esta foto, con muy pocas personas recorriendo el lugar. Media hora más tarde era casi imposible. Llegaron de a 20 o 30 los grupos de asiáticos, tan “odiados” por los viajeros. Hay algo muy particular en ellos, no tienen problema en ponerse en el medio de tu plano con tal conseguir su foto. Puede ser que abusen de que es inusual que alguien comprenda su idioma. Nunca piden permiso, ni agradecen el espacio o tiempo que vos les das. Por eso, les recomiendo que a este lugar vayan lo más temprano posible. Por la avenida principal de Ámsterdam, camina hasta chocártelo, en dirección contraria a la estación de trenes.

Tuve que volver rápidamente al punto de origen de mi día, porque frente a la estación salía el bus que me llevaría a uno de los mejores tours de mis viajes. Me gustaría que vean todas las fotos que pude tomar en estos lugares, pero tampoco quiero aburrirlos y quiero que se sorprendan tanto como yo.

Esto fue mi tour por Volendam, Markem, Edam y Zaanse Schans:


El primer pueblo que visitamos fue Zaanse Schans. Aparte de lo hermoso de sus paisajes, lo sorprendente es que sus habitantes siguen viviendo como hace años, sin sufrir los avances tecnológicos. Todo se basa en sus molinos: hay “casas” dedicadas a cubrir una necesidad básica y cada una con su molino, como la energía eléctrica o el agua potable. Si necesitan otro producto, intercambiaran algo de producción para poder conseguirlos. Obviamente, que tienen su producción de quesos, pero nos habían prometido que iríamos a otro pueblo especializado en ellos. Puedes hablar con sus residentes, aunque su idioma nativo es el neerlandés, muchos hablan inglés y son muy amables. Por más que te explican que los neerlandeses no son muy amigables ni sociables, ellos lo hacen porque saben que el turismo es el ingreso principal para su economía.

La segunda parada fue Edam. El tan ansiado por mi, debido a mi amor por los quesos. En medio de la ruta hicimos una parada en la casa/fábrica de una familia que hace años se dedican a esto. Allí tuvimos una charla muy interesante y que además tuvo una degustación, para luego pasar al sector donde se pueden adquirir sus productos. Una aclaración muy importante, fíjense que lo que compren sea apto para que luego pase por la aduana de su país. Generalmente, el único país que tiene restricciones con esto es Argentina, que solicita que tengan un sello específico – en este lugar lo tienen todos sus productos, lo que no es habitual en los supermercados -. Luego fuimos al centro de este pueblo, muy pequeño pero encantador, soñado.

Finalizamos por dos pueblos separados por un río, el pueblo pesquero de Volendam y un Ferry nos llevó hacia Marken, una isla que con los años va desapareciendo por el avance del agua.

Arenques

El tour te lleva al camino por el puerto de Volendam, en el cual podrás bajar a su “playa” que su extensión es de aproximadamente 20 metros y luego recorrerás su frontera llena de puestos que ofrecen pescados frescos en sus restaurantes. Para los amantes de la comida marina, es todo exquisito, la especialidad son sus anchoas, que son más grandes de las que estamos acostumbrados a comer, pero pueden conseguir el tipo de animal que quieran, como anguilas, mejillones, arenques, etc…

También te recomiendo que cuando el tour te de unos minutos libres aproveches para perderte en su interior, la parte “no turística”. Estén atentos que en esta zona, los neerlandeses no son muy amigables y no les gusta que desconocidos paseen por sus alrededores, a veces parece que estás caminando por lugares públicos pero son sus patios que no están cercados.

Por último, Marken. Es un pueblo muy bonito pero sin ningún atractivo particular, solo su belleza natural. Te advierten que no hagas ruidos molestos ni saques fotos a las casas, ya que en varias oportunidades sus habitantes salieron a confrontar a los turistas por este motivo. El paseo en Ferry es muy lindo, especialmente cuando quedas en medio de los dos pueblos y podes admirar a ambos desde lejos.

Creo que como empecé contándoles de este tour, no es necesario decirles que se los recomiendo. No se van a arrepentir. Para salir un poco de lo común de este país, aunque es un tour conocido, no muchos lo hacen para tener más días en Ámsterdam.

Puedes hacerlo alquilando un auto, y tendrás más tiempo en cada lugar. Es otra opción a tener en cuenta, ya que en el tour no hay sitios pagos, y no necesitarás de la prioridad que algunas veces te brinda el ser parte de ellos.


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