ESCOCIA

by Carla Fernandez Pizarro

No sé cómo empezar a contarles sobre uno de mis lugares preferidos en el mundo.

Lo primero que voy a decirles es q a los q tienen pensado ir, no dejen de hacerlo y los que nunca lo han pensado, considérenlo, no creo que ninguno se arrepienta. 

Mi estadía en Escocía duró unos 7 días. Fui con parte de mi familia por iniciativa de mi hermano. Llegamos a Edimburgo un día sábado después del mediodía en autobús, proveniente de la ciudad de York – la cual merece sus propios comentarios – y decidimos caminar hacia nuestro hospedaje, como hicimos la mayor parte del tiempo en nuestro viaje, acción altamente recomendada para conocer hasta el último rincón de sus destinos elegidos. Escogimos para hospedarnos Airbnb, por si les interesa el nombre es “Charming colony Garden flat in great location” en Ashville Terracy; muy recomendable, bien equipado, cómodo y de bajo costo, no está en el centro de los lugares más turísticos pero se puede llegar fácil y rápidamente caminando hasta la Royal Mile. Y como dato les digo que si reservan sus dos habitaciones, el departamento será solo para ustedes.

En nuestro primer día en esta ciudad decidimos realizar el free tour que ofrece la empresa Sandeman’s. Creímos que era una buena estrategia realizar ese tipo de tour cada vez que llegábamos a una nueva ciudad, ya que eso nos daba un pantallazo general para organizarnos en nuestro recorrido y los guías siempre te dan tips útiles. Aunque en general ya teníamos estudiado la mayor parte de las cosas que queríamos hacer y visitar.

Es difícil resumir en algunas líneas lo que es Edimburgo y cuesta más ser objetiva porque amé esa ciudad. Para ponerlos en escenario les voy a contar mi sensación cada vez que camine por sus calles: se siente como visitar un libro de historia, sus construcciones que cuentan sobre una Escocia de siglos atrás bajo un cielo la mayor parte del tiempo nublado y muchas veces con una llovizna constante, y el sonido de las gaitas a manos de escoceses luciendo sus kilts para atraer a los curiosos turistas, que como yo queríamos una foto con el primer hombre con falda que nos cruzáramos.

Ahora que los situé en esa escena les voy a contar que para experimentar esto deberán recorrer de punta a punta la famosa Royal Mile, calle principal de la Old Town – la milla real, que da origen a una medida poco conocida, la milla escocesa -, que une las dos residencias donde mora la reina cuando visita Edimburgo. A sus pies – en el extremo este, en la zona llamada Abbey strand – encontrarán el Palacio de Holyrood; frente a él, el edificio del nuevo Parlamento – emblemático por su admirable arquitectura – ; y en su punto más alto se alza el imponente Castillo de Edimburgo – cita obligada de cualquier visita a este país -.

Esta milla real se divide en 6 zonas, la más popular es High Street, donde se ubica la Catedral de St. Giles, la cual sin dudas es la zona que más visitamos y usamos como referencia para la mayoría de nuestros recorridos. Allí van a encontrar restaurantes, bares, y empresas que ofrecen tours y desde allí también saldrán la mayoría de ellos. A lo largo de la Royal Mile van a encontrar múltiples callejones, les recomiendo que entren a todos los que puedan y admiren su exquisita y medieval arquitectura, es parte de la magia de esta ciudad. 

Al otro lado de Edimburgo se encuentra la New Town, que contiene las principales zonas de compras, fundamentalmente a lo largo de Princess Street. A pesar de llamarse ciudad nueva, data de los siglos XVIII y XIX, por lo cual esconde su magia y cuenta su propia historia, es muy recomendable visitarla. 

Al visitar la Old Town – mi zona preferida – no pueden dejar de recorrer Victoria Street. Yo la recorrí por primera vez en un tour que hicimos sobre Harry Potter. Como algunos sabrán, su escritora – la británica J. K. Rowling – se inspiró en varios escenarios de Edimburgo – como en esta famosa calle por ejemplo -. También escogió la comodidad de uno de sus bares – uno de ellos The Elefant House, lo pueden encontrar fácilmente en George IV Bridge street – para escribir una de las obras literarias más famosas de fines del siglo XX. La cual concluyó en el famoso Hotel Balmoral, ubicado en el extremo este de Princess Street, lo van a poder ver fácilmente en el corazón de la capital escocesa.

En la Old Town, como en muchos lugares de Escocia encontrarán cementerios, cabe destacar la importancia que le dan los escoceses a estos lugares. Allí no solo se realizan las ceremonias habituales, si no que son sitios de recreación. Por lo que no debe asombrarle ver familias y grupos de amigos pasando su tiempo e incluso tomando su merienda en el jardín de estos recintos. Incluso llama la atención que las propiedades que tienen vista hacia estos lugares son notablemente más caras. Uno de los cementerios más importantes es el Cementerio Greyfriars, que se encuentra custodiado por la estatua del famoso Greyfriars Bobby. Una vez allí conocerán la historia del simpático perrito, solo puedo decirles que no pasen por allí sin tocar su nariz, para cumplir con la tradición. Y los fanaticos de Harry Potter si lo recorren y prestan atención a las lápidas, van a encontrar algunos apellidos que les resultarán familiares.

Una mención especial merece el Museo Nacional de Escocia, no pueden pasar por esta ciudad sin visitarlo. Tal vez no sean fanáticos de este tipo de paseos pero sin dudas vale la pena, ya que además de su hermosa arquitectura van a encontrar una variada exposición que va a desde la vestimenta de siglos atrás hasta la famosa oveja Dolly. ¡No se lo pierdan! Deberán dedicarle varias horas.


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