LONDRES

by Patricia Pizarro Munafó

Y así seguimos caminando hasta la National Gallery. ¿Qué hago? ¿Adónde voy? ¿Qué miro? Ese pensamiento y esa sensación la tuve durante toda mi estadía en Londres.

Lo primero que les recomiendo es hacer el free tour por la ciudad. Te hacen un lindo recorrido y te orientan muchísimo.

El monumento que más entusiasmaba conocer era el London Tower, el castillo de Enrique VIII. Estaba preparándome para hacer una obra de teatro “Enrique VIII y sus mujeres” . Encarnaría el papel de Catalina de Aragón, su primera esposa, “La Católica”. ¡¡Noo!! ¡No podía estar viviendo todo eso! Estar ensayando para esa obra de teatro y tener la dicha de conocer ese castillo… ¡¿¿Más magia??! 

Obviamente también en la capital inglesa hay muchos monumentos o atracciones que vale la pena visitar:

  • La Abadía de Westminster.
  • Big Ben.
  • London Eye.
  • Río Tamesis.

Recuerdo que compramos comida y nos sentamos en una mesita a la orilla del Támesis, del otro lado de la Abadía.

Otro lugar que no pueden perderse por su belleza, variedad y simpatía es Camden MarketCovent Garden. Imperdibles, mucho para ver, escuchar y gastar.

Tenía que conocer la Catedral de Saint Paul. No me perdí ese casamiento. El mundo entero lo vio: Lady Di bajando del carruaje con ese vestido majestuoso y entrando por el pasillo central. Y ahora yo ahí. No tengo fotos porque ingresamos cuando estaba realizándose una misa y por respeto no sacamos capturas de ese momento.

¡No lo podía creer! Cerraba los ojos y trataba de recordar ese momento vivido a través de una pantalla de televisor, ahora desde sus asientos.

Y si hablamos de amor, no puedo dejar de recordar: Notting Hill. Hermoso barrio. Esas casitas, esas calles, y casi como en una película, me sentí Julia Roberts llamando a esa puerta azul.

Caminamos un poco más, un colectivo, un tren y llegamos al Museo Británico. Ahí sí! ¿Para dónde vamos? ¿A dónde miramos? Un día entero no alcanza para recorrerlo. Corríamos de un lado para otro, nada queríamos perdernos, pero es imposible.

Y todavía quedaba mucho para ver…

Así que al otro día, como un Beatle más, nos encontramos cruzando Abbey Road. Qué manera de reírnos. Un mundo – literal -, queriendo obtener esa mítica foto emulando a una de las más grandes bandas del Rock mundial – si no es la más grande – en una calle con mucho tráfico y tan carismática. Y después de varios intentos… lo logramos!! Y felices nos dirigimos a otro lugar.

Picadilly Circus es Hollywood, Miami, la Quinta Avenida. Como se puede conocer todo eso en una tarde, en un día… es imposible! Pero más imposible es no visitarlo.

Y uno sueña, sueña y sigue soñandoo…

Soñando y agradeciendo, a DIOS por esta mágica experiencia. Y a MIS HIJOS, por llevarme hasta allá, por acompañarme, por bancarme, por cuidarme, por darme los gustos, por protegerme…

Y llegando al final, otra vez en el aeropuerto para emprender el regreso, miro hacia atrás, atravesando con la imaginación edificios y distancia e imaginando de nuevo  como el primer día, estar en esa calle ancha por dónde camina tanta gente y al final… Él… EL PALACIO DE BUCKINGHAM, y lo miro de frente y me agarro fuerte a sus rejas y casi como en un susurro le digo al  oído:

Te prometo volver… ¡¡¡VOY A VOLVER!!!

MÁS QUE HACER REALIDAD UN SUEÑO, FUE UNA REALIDAD QUE NUNCA SOÑÉ.


Esperando que te sumes a ViajeroSecrets…

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