YORK

by Gonzalo Fernández Pizarro

Mi segunda incursión por el Reino Unido, la realicé con mi madre y mi hermana, quienes dejaron a mi cargo la organización del viaje. Como mi primer visita solo por suelo europeo, había dedicado pocos días a cada destino, en este decidí lo contrario. Pero York era una ciudad que quedaba en el medio de nuestro trayecto Londres – Edimburgo. Por eso, sólo fueron dos días en ella.

Tras investigar, el aéreo a la capital escocesa era costoso (no se olviden consejos de traslados, que también hay que tener en cuenta el valor del viaje del aeropuerto al centro), entonces decidí que lo hagamos en bus.

Salimos de Londres a las 11.30pm desde la “Victoria Coach Station” con la empresa National Express por 20 libras esterlinas. El viaje duró un poco más de 5 horas, llegamos a las 04.55am.

TENGAN EN CUENTA QUE SE AHORRARÁN UN DIA DE HOSPEDAJE SI VIAJAN DE NOCHE Y NO PERDERAN HORAS QUE PUEDEN DEDICARLE A CONOCER LA PROXIMA CIUDAD. ¡PERO! SI ABANDONAN EL HOSPEDAJE EL MISMO DIA QUE VAN A REALIZAR EL TRASLADO A OTRA CIUDAD, TENDRÁN QUE ESTAR TODO EL DÍA CON SU EQUIPAJE A CUESTAS. Nosotros no habíamos tenido en cuenta este detalle, pero por suerte pudimos dejar temprano nuestras maletas en la estación y disfrutar nuestro último día londinense.

Nos hospedamos en la casa de Julie, para quien no nos van a alcanzar nunca las palabras de agradecimiento. Desde un principio fue muy amable, nos dio una carpeta con recomendaciones de todo tipo, teniendo en cuenta algo muy importante, los precios. Su hogar era amplio, limpio y muy cálido, siempre nos despertó con un desayuno variado, se sentó con nosotros para conocernos y aprovechamos también para conocerla a ella. Y aquí nos sucedió lo que todos los viajeros tememos, necesitamos atención médica, porque mi hermana sufrió dolores durante toda la noche. Julie se encargó de contactar a su médico particular, al que le fue imposible recurrir a nuestro pedido de ayuda, pero luego nos llevó en su vehículo hacia el hospital, ella se encargó de ayudar a mi hermana a llenar los formularios para conseguir que no le cobraran los servicios y se ofreció a pasar a buscarnos una vez que le dieran el alta, ofrecimiento del cual no hicimos uso porque ya era demasiado lo que había hecho por nosotros. Con respecto al seguro, también lean los detalles en el apartado de seguros de viaje en recomendaciones. Por si les sirve, les dejo el domicilio de Julie, 44 Askham Lane Acomb, “2 Bright Double Rms 1st Breakfast” en AirBnb.

En nuestro primer día, hicimos el tan conocido free tour, con la empresa “ANG”, desde las 10am a las 12pm. El paseo tocó pocos sitios de la ciudad, pero cabe destacar que es una localidad muy pequeña pero con mucha historia, por lo que nos vinieron muy bien los relatos de nuestro guía Jaime, nativo de York. Es un lugar que seguramente conozcan por su pasado vikingo, todos los bares están ambientados con esta temática. Puedes pedir tu cerveza en cuernos y los nombres en el menú tienen su relación con las civilizaciones nórdicas que la invadieron siglos atrás. Esta también fue una de las razones por la que decidí visitarla. También en mi paso anterior por UK, conocí a Nancy, argentina que

paseaba por Oxford, quien me dijo que le había encantado; disfrutó mucho de sus bares, cervezas, vida nocturna y hubiese deseado quedarse más días.

La verdad que Nancy es otra de las personas que se merecen mi gratitud, por eso es lindo conversar con viajeros en el camino.

Una vez un empleado de un almacén con el que hablé en Londres, al que le comenté mi amor por la cultura de su país, me dijo, “si quieres conocer como es la vida aquí, vete de Londres, visita otras ciudades, porque Londres es lo más turístico, encontrarás todas las culturas menos la inglesa”. Y eso es lo que vas a vivir aquí, vas a sentirte en otra época, es algo totalmente diferente y único.

Hay un pub muy lindo – foto -, que se llama Valhalla, en alusión a lo que vendría hacer para nórdicos como el cielo para los cristianos.

No hay muchos sitios para sugerirte que no te pierdas. Solo te queda ir cruzándote con toda su historia frente a tus ojos.

La ciudad está cercada por un muro el cual puedes caminar sobre él casi en su totalidad de forma gratuita, el que obviamente servía como defensa por los ataques principalmente de los ya mencionados vikingos.

Lo que si no puedes obviar son las ruinas de la Abadía de St Mary y sus alrededores, a nosotros el destino nos ayudó con un día a puro sol y pudimos descansar en sus parques durante una hora, disfrutando su entorno.

En nuestro segundo día solo recorrimos a pie algunas partes de la ciudad que no habíamos alcanzado, pero sin un rumbo fijo, encontrándonos con otras ruinas impactantes. Y para pasar el tiempo, ingresamos al museo del tren, que era gratuito, pero sino sos un amante de estas maquinarias, no es de gran relevancia. Nos despedimos de York, con unas cervezas y música vikinga, brindando a su estilo, mirándose a los ojos y gritando ¡SKÖL!.


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